LA HEMBRA PRIMORDIAL Se encuentra simultáneamente en la salida de todas las aldeas. Arrodillada, desnuda, permanece en la misma postura y sin cubrirse durante todo el año, bajo el frío o el ardiente calor del verano. Más grande que una mujer normal, brinda al pueblo sus nalgas entre las que asoma la vulva. Lo que también queda al descubierto son sus piernas y sus pies. Estos muestran las plantas blancas, a pesar que el color de la piel de la mujer es oscuro. Sus movimientos son suaves: agita levemente las caderas en una actitud de llamado y su vulva se abre y se cierra y brilla con la luz del sol y los rayos de la luna. El rostro siempre está volcado a un abismo y la mayoría de los habitantes de las aldeas tienen prohibido acceder a él mientras no estén preparados. Por lo demás, hay libertad para que hombres o mujeres se unan a la hembra. En cuanto a los hombres, la mayoría eligen la vulva para penetrar a la enorme mujer. Estos eng...
Publicación de artículos acerca de la vida contemporánea, de sus miserias y de como solucionarlas.